Manual de Convivencia Escolar

Principios y Objetivos de nuestro Colegio

El Colegio Contémpora constituye una propuesta educativa para la formación de personas íntegras, que se preparan para ser parte de una sociedad en la que protagonizarán y promoverán cambios, reco­nociendo que hoy (no mañana) son personas en cons­tante evolución. Este es, sin duda, un gran desafío. Mas nuestra labor de educadores nos permite con­fiar en que la niñez es una etapa privilegiada pa­ra cimentar la vida futura, para encaminar ideales y opciones que otorguen un sentido pleno a la existencia.

 

Perfil de los Alumnos Contémpora

Anhelamos participar en la educación para la vida, por cuanto nuestra dedicación profesional apunta a desarrollar en los niños sus habilidades cognitivas e intelectuales paralelamente con las habilidades emocionales y sociales necesarias para su vida presente y que serán bases fundamentales en su vida adulta, así entonces nuestros niños son personas que:

En su relación con los demás:

Valoran y promuevan la convivencia democrática, respetando las decisiones de la mayoría sin menospreciar a la minoría. Bondadosas, solidarias, tolerantes, respetuosas de la diversidad que reconozcan sus propias virtudes y las de otros. Amistosas, leales a sus familias, amigos y a su colegio.

En relación a sí mismas:

Aman la vida, son alegres, buscan el bien para conocerlo, practicarlo y construir una convivencia armónica. Valoran el amor, el afecto y reflexionan sobre su dimensión espiritual y religiosa. Buscan conocerse a sí mismos. Ejercitan la autocrítica, pueden darse cuenta de sus errores sin dañar su autoestima. Son responsables y comprometidos con su trabajo. Son perseverantes, constantes, estudiosos, buscan el conocimiento, el uso de la razón, el placer de saber. Tienen espíritu de superación.

En relación a su entorno:

Buscan y valoran el bien común. Protegen y cuidan su entorno. Fomentan y participan en proyectos de la comunidad escolar. Saben que la limpieza y la higiene de los ambientes facilitan y armonizan la tarea educativa. Cuidan su colegio, trabajan en sus áreas verdes, saben que los recursos energéticos no se deben derrochar y los usan correctamente.

Todos nosotros, la Dirección, los Profesores, Alumnos y Apoderados trabajamos para desarrollar estas cualidades en su totalidad, comprendiendo y aceptando las diferencias naturales de un grupo humano diverso como es el alumnado.

Reglas sobre la asistencia a clases

El Decreto de Evaluación y Promoción Escolar señala que los alumnos deben cumplir con un mínimo de asistencia equi­valente al 85% de los días tra­bajados, para ser promovidos al curso siguiente.
Se exceptúan casos en que el alumno haya acreditado sus ausencias con certificado médi­co, siempre que cumpla el logro de los objetivos mínimos.
La asistencia a la jornada com­pleta de clases es obligatoria.
Las ausencias deben justificarse por el apoderado a través de la Agenda Escolar, el día en que el niño retorna a clases o deben ser justificadas personalmente por el apoderado ante la Inspectora o la Dirección.
Si la ausencia fue motivada por una enfermedad que se prolon­gue por más de tres días, deberá presentar certificado médico en la Agenda Escolar al profesor jefe.
Si la ausencia coincide con una evaluación avisada con anterio­ridad o con la entrega de un trabajo, el apoderado debe justi­ficar el mismo día, o a más tar­dar al día siguiente a la fecha de rendición o entrega del trabajo. Esto debe hacerse personalmen­te ante la lnspectora o la Dirección.
Al ausentarse a una prueba o entrega de trabajo que esté justificado de la manera descrita en el punto anterior, el profesor fijará una nueva fecha para rendirla o para entregar el trabajo.
La solicitud para ausentarse en parte de la jornada debe ser hecha justificadamente por el Apoderado en forma personal o mediante comunicación escrita a Inspectora o Dirección. Es el apoderado quien debe retirar al alumno y firmar el libro de re­gistro de salidas. De no ser el apoderado quien haga este reti­ro, debe hacerlo alguien autori­zado por el Apoderado mediante una comunicación escrita y debidamente identificado ante la Ins­pectora o Dirección.

Reglas de presentación personal en los alumnos

La correcta presentación de los niños supone haber adquirido hábitos de higiene y de orden, reflejan el respeto a sí mismo y a quienes les rodean. Entonces tendremos presen­te que:

El uniforme del colegio es un bu­zo muy cómodo que permite mo­verse libremente, practicar juegos y realizar actividades propias de niños en crecimiento. Debe respetarse entonces el uso de cada prenda como corresponde.
Los alumnos deben vestir el buzo uniforme que consta de un panta­lón de buzo largo y/o corto, para el verano. Polerón con el nombre del colegio grabado en la espalda, poleras de manga larga o corta, con la insignia bordada.
Para Educación Física se usará una polera exclusiva para esa cla­se, con el nombre del colegio bordado, combinada con el pantalón largo o el corto del buzo uniforme.
Los alumnos de Educación Parvularia deben usar, además, coto­na o delantal.
Los alumnos, desde 1° a 8° Año Básico, deciden junto a su Apo­derado el uso de cotonas y delantales.
Sugerimos calzar zapatillas en colores sobrios y de diseños có­modos para resguardar la constante actividad física de los alum­nos.
No se permite venir a clases con piercings, mechones teñidos, maquillaje (niñas).
Los varones deben asistir de preferencia con pelo corto; niñas y niños deben usarlo ordenado con el rostro completamente descubierto.
Al inicio de la jornada, el alumno debe evidenciar una presentación pulcra, cabellos aseados, correc­tamente peinados; cara, manos y uñas limpias, dientes cepillados.
Después de los recreos, el alumno debe entrar a clase en condicio­nes presentables, es decir, lava­das las manos y la cara y el ves­tuario ordenado.
En invierno, usar parcas, polero­nes o chalecos azules. Pueden llevar «cuellos», gorros y bufandas en los colores que identifican al colegio.
Cada prenda de vestir debe estar marcada con el nombre bordado en el interior de los cuellos de polerones o poleras, con letras claras para cualquier persona, no claves personales.
El colegio no se hace responsable ante la pérdida de las prendas de vestir de los alumnos.

Reglas de puntualidad de los alumnos

La puntualidad es un hábito saluda­ble y además un logro educativo. Se enmarca dentro del valor de la res­ponsabilidad y refleja respeto a la organización del trabajo personal y grupal. Por lo tanto es preciso que todos los miembros de la comunidad educativa ejerzan este hábito en las diversas actividades programadas, académicas o extraacadémicas. Te­niendo presente lo anterior, señala­mos que:

El horario de entrada a las clases es 08.45 horas.
Los alumnos que lleguen con pos­terioridad a este horario se consi­deran atrasados y deben presentarse en Inspectoría, donde se regis­trará la situación y se emitirá una autorización para el ingreso a la sala de clases.
Los atrasos pueden ocurrir tres veces cada semestre.
El tercer atraso durante el semes­tre dará lugar a una citación al apoderado para el día siguiente, con el fin de que este justifique la situación irregular.
Si el atraso fue explicado y fun­damentado personalmente por el Apoderado, no se considerará como falta y causal de citación posterior.
Los alumnos que llegan en furgo­nes escolares deben cumplir igualmente con la norma. Al ocurrir atrasos en la llegada, es el encar­gado del transporte quien debe justificar pertinentemente. Por lo tanto, el Apoderado debe cautelar que el servicio contratado le ase­gure puntualidad.
Durante la jornada y luego de cada recreo, los alumnos deben ingresar puntualmente a clases. El atraso en estos casos será conside­rado como una falta grave, registrándose en la hoja de vida del alumno, debido a que altera el ambiente de la clase y además perju­dica su propio aprendizaje.

Reglas de conducta de los alumnos

Los alumnos deben permanecer en su sala durante las horas de clases.
Deben abandonar la sala durante los recreos y al término de la jor­nada.
La salida de la sala durante una clase debe ser por una razón justi­ficada y autorizada por el profesor a cargo.
El uso de artefactos como compu­tadores, micrófonos, amplificado­res, parlantes, video, por parte de alumno debe ser siempre bajo la supervisión de un profesor.
El uso de una dependencia que no sea la sala de clase, para realizar actividad pedagógica deberá ser supervisado por el profesor correspondiente, para el adecuado desarrollo de la actividad.
Para que se efectúen normalmente las actividades curriculares, los alumnos deben contar con los mate­riales mínimos, que permitan el logro de los objetivos planeados, de­bemos considerar entonces que:
Es deber del alumno entrar a cla­ses con los elementos mínimos para su normal desarrollo. Entre estos, debe considerarse obligato­rio el estuche completo, cuadernos y textos de asignaturas, materiales solicitados.
Es nuestro deber reforzar e insis­tir en hábitos de responsabilidad, por tanto se evitarán los llamados telefónicos para solicitar materiales olvidados en casa.
Quienes porten teléfonos celula­res, radios personales con audífo­nos, computadores personales tendrán que contar con la autorización del apoderado para traerlos al colegio, dado que éste se libera de responsabilidad en caso de pér­dida o deterioro. Lo mismo se aplica a otras pertenencias, como instrumentos musicales o artefac­tos, tales como microscopios, binoculares, juguetes de valor, etc.
Ninguno de los elementos antes mencionados puede ser utilizado durante las clases.

En relación a las conductas inadecuadas de los alumnos

Las conductas inadecuadas afectan tanto a quien las realiza como a su comunidad. Quien rompe la armonía debe tomar conciencia de su falta y reorientar sus comportamientos y actitudes. Las conductas inadecua­das se han graduado según se trate de faltas serias, graves o muy graves. A continuación señalamos un listado que pretende ilustrar lo expuesto.

Faltas de carácter serio:

No portar la Agenda Contémpora diariamente.
Incumplimiento de deberes reiteradamente, como no presentación de tareas, asistir sin materiales solicita­dos.
Asistir a clases con prendas que no corresponden al uniforme del colegio.
Presentación personal des­cuidada y falta de higiene.
Mentir para resguardar al­guna conducta o acción peor.
Frecuente distracción en clase.
Omisión de la firma del Apoderado en comunicacio­nes en que era imperativo ser revisadas y firmadas.
Incumplimiento de activida­des propias de una clase tales como tomar apuntes, anotar materiales, realizar actividades.
Deterioro y uso incorrecto de sus cuadernos y textos escolares.
No concurrencia del apode­rado a justificar un tercer atraso.

Faltas de carácter grave:

Triple incidencia de una falta seria podría constituir una falta grave.
Incurrir en conductas o acotaciones que obstaculicen el normal desarrollo de la clase.
Conductas y acciones que dañan a personas (compañeros, profesores, u otras personas) utilizando un trato despecti­vo, sobrenombres hirientes u ofensivos, garabatos, gestos y actitudes irrespetuosas en cualquiera de las actividades del cole­gio.
Daño o deterioro de pertenencias de compañeros, plantas o animales del colegio.
Dañar, manchar o rayar murallas, instalaciones o equipamiento.
Actitudes impropias en un acto cívico.
Impuntualidad reiterada en el ingreso a clase, al inicio de la jornada.
Impuntualidad en el ingreso a la sala de clases después de un recreo.
Inasistencia a la clase, per­maneciendo en el colegio.
Incumplimiento en la entre­ga de un trabajo o presenta­ción a una prueba, previamente avisada, sin que exis­ta justificación del Apodera­do.
Marginarse voluntariamente de las actividades de la comunidad, tales como actos, paseos o celebraciones.
No presentar justificativo escrito por ausencias, al momento de reintegrarse a clases.

Faltas de carácter muy grave

Triple incidencia de una falta grave.
Conductas y acciones que dañan a personas (compañeros, profesores, u otras personas) utilizando violencia y agresividad físi­ca en cualquiera de las actividades del cole­gio.
Destrucción y/o sustracción de materiales o artefactos que están al servicio de la comunidad, como textos, muebles, implementos deportivos, materiales de apo­yo didáctico, artefactos de los baños, etc.
Falta de honradez o compli­cidad en una actitud deshonesta.
Actitudes irrespetuosas con algún miembro de la comunidad en actos oficiales. celebraciones o ceremonias.
Presentar como propios tra­bajos ajenos.
Desacato y actitud desafian­te hacia un profesor u otra autoridad del Colegio.
Salir del Establecimiento sin autorización durante el desarrollo de la jornada.
Lesionar el prestigio y nombre del colegio con actitudes inadecuadas, tanto dentro como fuera del establecimiento.
Incurrir en acciones contra­rias a las buenas costum­bres, faltando el respeto a algún miembro de la comu­nidad, dañando su pudor o agrediendo su privacidad.
Trato insolente a un profe­sor, autoridad, un auxiliar o apoderado de un compañero.

Procedimientos

Colegio Contémpora tiene la fuerte convicción de que el diálogo es el medio para generar el entendimiento entre las personas. No obstante, en aquellos casos en que algunos alumnos insisten, a pesar de la comunicación, en incurrir en conductas inadecuadas, se han establecido los siguientes procedimientos:

Si un alumno incurriere en una falta seria, se hará registro en la hoja de vida del Libro de Clases.
Si incurriere por segunda vez en una falta seria, el Profesor con­versará con él, buscando una orientación adecuada.
Si incurriere en una tercera falta seria el Profesor citará a entrevista al Apoderado y al Alumno para establecer un compromiso de ambos en la superación de la conduc­ta.
Si el alumno continuare incurriendo en faltas serias, el apoderado será citado cada tres faltas, y se podrá seguir el procedimiento correspondiente a faltas graves.
Si un alumno permanentemente no acata instrucciones, podrá ser marginado de algunas actividades extraprogramáticas.
Ante una primera falta grave, el apoderado será citado por el Profesor para una reunión junto al alumno para establecer un compromiso de ambos en la superación de la conducta.
De ocurrir por segunda vez una falta grave, la entrevista será con la Dirección, pudiendo deci­dirse la ausencia a clases por un día para que el alumno reflexione respecto a su comportamiento.
En caso que el alumno incurriere por tercera vez en una falta grave, el apoderado deberá tener una entrevista junto al alumno con Dirección, y la ausencia a clases para reflexionar será de:
Un día, si anteriormente no hubiere tenido que ausentarse para reflexionar por una falta grave.
Dos días si ya ha tenido que ausentarse para reflexionar por una falta grave.
Si el alumno anteriormente hubiere estado ausente de clases por dos faltas en distinta fecha, e incurriere nuevamente en una falta grave, constituirá una falta muy grave y quedará con condicionalidad para lo que quede del año. El apoderado deberá presentarse con su hijo para ser informado de tal situación, y su ausencia a clases para reflexionar será de dos días.
Si el alumno incurriere en una falta muy grave, y si anteriormente no ha debido ausentarse para reflexionar sobre su conducta, deberá hacerlo en esta primera vez por un día.
Si anteriormente ha debido ausentarse para reflexionar sobre su conducta por una o más faltas graves, el alumno quedará condicional para lo que quede del año, y su ausencia a clases para reflexionar será de dos días.
El alumno puede ser san­cionado sólo una vez con la condicionalidad de su matrícula. Si el alumno incurriere en una segunda falta muy grave, se cancelará definitivamente la matrícula para el año si­guiente.
Si el alumno incurriere en una tercera falta muy grave, la cancelación de matrícula será inmediata. Si esta falta se produjere con posterioridad al mes de septiembre, no habría cancelación inmediata de matrícula, y el alumno sólo podrá asistir para rendir pruebas y exámenes.

Cuando un niño incurre en una falta que perjudica su desarrollo personal y además su desa­rrollo social, alcanzando también al colectivo en que se desenvuelve, es necesario ofrecerle instancias que permitan la superación de sus conductas y favorecer la convic­ción de que nuestra labor es colaborar al crecimiento armónico integral, que haga posible ser cada vez mejor y más pleno como persona.

Este reglamento ha sido elaborado para aquellas situaciones en que se rompe la sana convivencia. Cabe destacar que ha debido ser aplicado en contadas ocasiones, ya que la mayoría de nuestros alumnos se desenvuelven armónicamente con sus compañeros, adultos y entorno.

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